René Magritte: Un Surrealista muy Realista

René François Ghislain Magritte de origen Belga, fue un pintor surrealista muy ingenioso y provocativo para su tiempo. Dotó al surrealismo de una carga conceptual basada en el juego de imágenes ambiguas y su significado denotado a través de palabras, poniendo en cuestión la relación entre un objeto pintado y el real.
En este artículo les presento la experiencia que tuve al visitar el Instituto Nacional de Bellas Artes en la exposición El Mundo Invisible de René Magritte.
Sobre su obra
En 1915 comienza a hacer sus primeras obras en la línea del impresionismo. Entre 1916 y 1918 estudia en la Academia de Bellas Artes de Bruselas. Expone por primera vez en el Centro de Arte de Bruselas en 1920 junto a Pierre-Louis Flouquet.
Su obra del periodo 1920-1924, por su tratamiento de los temas de la vida moderna, su color brillante y sus investigaciones sobre las relaciones de la forma tridimensional con la superficie plana del cuadro, muestran las influencias del cubismo, del orfismo, del futurismo y del purismo.
En 1922 ve una reproducción de La canción de amor de De Chirico, le impresiona profundamente, y a partir de 1926 se independiza de las influencias anteriores y basa su estilo en el de De Chirico. En 1927 se establece en las cercanías de París y participa, durante los tres años siguientes, en las actividades del grupo surrealista (sobre todo, se relaciona con Éluard, Breton, Arp, Miró y Dalí). Aporta al Surrealismo parisino un resurgimiento del ilusionismo.
Apreciación personal – Un surrealista muy realista
Es completamente cierto que no es lo mismo ver una pintura en una fotografía que estando parado frente a ella. Magritte me transmitió justamente lo que pretendía en sus lienzos “silenciosos”, aparentemente con formas sin sentido, pero ¡un momento!, hay que percibir la metáfora, hay que recurrir a lo que te sucede, a tu experiencia, a tus sueños.
Siento que con su obra, al jugar con los objetos en contextos “extraños”, pretendía que observáramos más allá, que nos diéramos cuenta de una realidad invisible para nosotros, transparente porque cerramos nuestros sentidos; al plasmar cubos en el cielo me hace pensar que el aire que nos rodea ocupa un espacio real; que en El Imperio de las Luces la oscuridad puede colarse indiscriminadamente a plena luz del día, como si fuera de noche (una metáfora muy bella).
Juega con nuestros sueños incluso, ¿¡Qué relación tiene una piedra arriba de una nube y debajo de la nube un cascabel… y de fondo el mar!? Quizá en el contexto y condiciones justas recuerde esta metáfora que me intriga. También tenemos al barco que atrae al mar, que se mezcla de modo que parezca invisible… ya me imagino la fuerza tan grande puesta ahí que nos dice que no todo tiene que ser algo lineal, nos enseña que hay un mundo en el que no hay imposibles, que podemos atrevernos a ser grandes en medio de la inmensidad.
Se sumerge en los acontecimientos (probablemente lo que veía), se sumerge en relaciones humanas (que para mí, mostraba lo fútil y flaquezas del hombre), se divierte con su público mirándonos detrás de una manzana, comparte “a lado de nosotros” su perspectiva y lo firma, regalándonos una rosa blanca.
Algunas de sus obras
Las imágenes de las pinturas son cortesía de U-Tour, las audio guías en Ipod Touch que recomiendo ampliamente.



mucas obras e art me gustan pero las del hombre del bombin me tienen impactado desde mucho tiempo atras
Magritte usa unos símbolos muy interesantes Ricardo
, aunque no dudes que sean parte de lo que vivía cotidianamente. Aún sigo con la intriga de su pintura con una piedra, una nuebe y el cascabel :S
Saludos!