En muchas ocasiones nos cuesta trabajo evaluar correctamente nuestro trabajo, en el Diseño Gráfico Profesional esto es muy importante hacerlo para saber si el planteamiento que proponemos puede ser la mejor aproximación o si todavía hace falta más trabajo sobre un punto en específico.

De personas ajenas al diseño gráfico podemos esperar sentencias como:

Oh está bien padre/bonito!.
Está feo,  no sé qué tiene, pero tiene algo…

Y de las más comunes y peores que incluso llegamos a usar nosotros:

Está chido!

Normalmente evaluamos de manera lógica: Verdadero o Falso, en este caso Bien o Mal, pero esto  no nos dice absolutamente nada; para ampliar esa evaluación lógica tenemos que preguntarnos "¿Por qué!?"

¿Por qué esta propuesta está bien o mal?

Una forma sencilla para autoevaluar nuestro diseño es respondiendo a los siguientes puntos, no son los únicos ni exclusivos, sin embargo de forma rápida nos pueden brindar muchísima más luz que un “está chido”.

1.- Manejo del tema

Coherencia con el manejo gráfico de los elementos y el concepto asociado.

¿Realicé una buena investigación y me documenté lo suficiente?

Muchas veces la causa de que un diseño se considere malo es que no tiene una buena base de sustento, lo primero antes de hacer nada, mucho antes de arrastrar el lápiz e incluso apretar botones en la computadora es la investigación del tema.

Manejo del tema: Realicé buena investigación

2.- Legibilidad, Leibilidad, Lecturabilidad, Visualidad

Facilidad con la que se identifica el mensaje emitido mediante los signos involucrados, ya sean tipográficos o icónicos, de forma específica y el todo.

  • ¿Es fácil de entender?
  • ¿Se puede leer con facilidad?
  • ¿El ritmo de lectura es armónico?
  • ¿No existen ambigüedades?

Legibilidad Leibilidad Lecturabilidad Visualidad

3.- Propuesta de diseño

Esto es que tanto aproveché las cualidades de los materiales, las herramientas y los elementos gráficos (fotografías, ilustraciones, tipografía, colores, iconos, formas, etc.) con los que dispongo; el manejo gráfico que utilicé para que mi sistema o aplicación sobresalga.

¿Realicé los bocetos y modelos pertinentes previos a mi propuesta final?

Propuesta de diseño: Realización de pruebas y bocetaje

4.- Organización y/o distribución de los elementos compositivos

Esto se refiere al equilibrio, armonía visual entre el espacio ocupado y el desocupado y la relación de cada uno de los elementos entre ellos y con el espacio que los contiene, es decir, el sustrato o soporte.

¿Organicé mi composición dentro de un sistema de guías y rejillas para ubicar los elementos del diseño?

Organización y distribución: Uso de guías y rejillas

4.5.- ¿Qué puedo hacer para mejorar?

Vale la pena que escribamos nuestras áreas de oportunidad, que especifiquemos adicionalmente que se puede hacer para que nuestra propuesta de diseño pueda ser mejor o inclusive optimicemos otros aspectos. Esto son anotaciones más que nada personales o “notas mentales” aunque repito, vale la pena escribirlas.

Podemos reflexionar sobre los materiales utilizados y cuestiones relacionadas puramente al diseño, nuestro proceso de trabajo o hasta asuntos de carácter personal, por ejemplo:

  • “Experimentar con pruebas de impresión en varios buros de servicio”
  • “Debería levantarme más temprano y aprovechar ese tiempo para investigar más”
  • “Probar el diseño de la página web en distintas pantallas y resoluciones de monitor”
  • “Recordatorio: Darme patadas en mi propio trasero xD (metafóricamente)”

Reflexionar en qué podemos mejorar para próximos diseños

Hasta aquí estos indicadores de auto evaluación para el diseño gráfico. Y te pregunto ¿Tu cómo evalúas un diseño?

Agradecimientos a la profesora y maestra D.C.G. Ma. Georgina Vargas.