La palabra animación viene del latín anima que quiere decir alma o espíritu; mientras que el verbo animar significa dar vida, por lo que es un arte en movimiento, y es un arte poderoso para la comunicación, pues trasciende barreras de lenguaje y culturales siendo su misión comunicar, armonizar, entretener, educar e informar.

Es un arte creativo y mágico que enlaza en movimiento una serie de dibujos como si cobraran vida. La ilusión de movimiento depende de la velocidad a la cual se proyectan las imágenes, siendo la mejor 24 cuadros por segundo. La sucesión de dos imágenes proyectadas dan como resultado la mezcla óptica de estas apareciendo una tercera.

Se requiere de habilidad, creatividad y maestría. Refleja la unión del diseño de un simple fotograma o dibujo y el movimiento que es ya la relación entre éstos.

No tiene límite en imaginación ni técnicas por lo que se puede lograr en el cine, video, la computadora, etc. y así provocar conductas, según la audacia de sus creadores.

Es una especialidad del arte cinematográfico basada en la toma de vistas fijas imagen por imagen, recreando el movimiento. Es un proceso a través de imágenes y no de palabras. Es un medio audiovisual que transmite un mensaje de gran alcance, ya sean dibujos, modelos, maquetas y efectos manuales computarizados en la cámara.

Los dibujos animados es un término que se deriva de la palabra “cartoon” de origen inglés que significa dibujo, caricatura o viñeta.

La persona que logra la animación es narrador de historias y un mago que transporta al público a otro mundo; debe ser un actor para poder dar la caracterización y llegar al propósito deseado, necesitando de talento para poder comunicar el movimiento a través de unas líneas, pues el dibujo es de suma importancia, mientras que la técnica puede resultar secundaria.